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Valoración del dolor neuropático Versión imprimible

De Dolopedia

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- Dentro de la valoración del dolor en determinadas situaciones cobra especial importancia la valoración del dolor neuropático ya que su identificación no es siempre sencilla y las guías acerca de su valoración son escasas. Asimismo es un dolor que puede aparecer en el contexto de un dolor agudo o de un dolor crónico.
- Por el momento, el diagnóstico de dolor neuropático continúa siendo bastante más complicado que el del dolor nociceptivo y su sospecha a menudo se basa únicamente en la historia clínica y en la exploración del paciente. La práctica clínica ha identificado cantidad de características comunes a los síndromes de dolor neuropático incluyendo signos y síntomas que aparecen en dolores espóntaneos o desencadenados de una u otra manera; ninguno es patognomónico pero pueden hacer pensar en la presencia de dolor neuropático. Es importate detectar activamente estos signos y síntomas, especialmente en pacientes cuyo dolor sea difícil de abordar.
- Los dolores espontáneos pueden ser continuos o paroxísticos y ocurrir sin ningún desencadenante aparente. Un ejemplo de estos dolores espontáneos lo constituyen las disestesias, sensaciones anormales y que pueden resultar desagradables en la piel y que son descritas como calor, hormigueos o pinchazos. Los dolores evocados, en los que un estímulo ordinario es capaz de producir una sensación exagerada o anormal, constituyen síntomas como la hiperalgesia o al alodinia. La alodinia se describe como un dolor provocado que se percibe a través de un estímulo que, en condiciones normales, pasaría desapercibido y la hiperalgesia es una exagerada sensación dolorosa tras un estímulo que sí es doloroso. Otros síntomas que pueden apoyar el el diagnóstico de dolor neuropático son la hipoestesia o la presencia de síntomas motores y/o autonómicos concurrentes.
- En la historia deben identificarse síntomas positivos como alodinia e hiperalgesia y síntomas negativos como debilidad e hipoestesia que pueden ser sugestivos de dolor neuropático. Dado que en torno al 50% de los pacientes con dolor musculoesquelético pueden presentar parestesias, es necesaria una evaluación clínica para descaratar o no la presencia de dolor neuropático. Esta evaluación clínica debe incluir tests de valoración de la sensibilidad a pie de cama con los que se sea capaz de detectar síntomas como los descritos anteriormente que aparezcan localizados a nivel del territorio de un nervio concreto. El gold standard para el diagnóstico del dolor neuropático es el juicio clínico experimentado. Aunque existen múltiples cuestionarios que ayudan al screening del dolor neuropático, el DN4 y el LANSS son los únicos que están clínicamente aprobados y que incluyen entre sus ítems la exploración física, con lo que aumenta en gran medida su precisión en relación con otros cuestionarios. El cuestionario LANSS parece ser adecuado para evaluar dolor neuropático en un rango de contextos clínicos que incluya poblaciones de dolor crónico y ha mostrado tener muy buena validez y fiabilidad; comprende la valoración de cinco síntomas, la determinación de la presencia de alodinia y un pin-prick test.
- Una nueva herramienta para la evaluación del dolor neuropático es Standardiced Evaluation of Pain (StEP), en español Evaluación Normalizada del Dolor, que incluye diez exámenes físicos y que fue validado durante la realización de un estudio acerca de dolor lumbar crónico para determinar si este se trataba de dolor radicular (neuropático) o axial (no neuropático). Resultó que StEP fue superior al cuestionario DN4 y a la resonancia magnética en el diagnóstico de dolor neuropático. De esto se deduce que el primer paso en la valoración del dolor neuropático es obtener una historia clara en relación al dolor, siendo la prioridad en cualquier síndrome doloroso la identificación de signos que dejen entrever la necesidad de intervención urgente como puede ocurrir en el caso de la compresión medular. Es importante, por tanto, seleccionar pacientes que puedan beneficiarse, cuando sea posible, del tratamiento de su dolor mediante el tratamiento de la causa subyacente y también identificar casos de dolor neuropático que precisen, además de analgésicos convencionales, otro tipo de abordajes adicionales.