A la hora de realizar las INFILTRACIONES ARTICULARES   para  realizar un  tratamiento farmacológico del dolor  se han de conocer algunos  aspectos  de la técnica en  general

De ellos  reseñar :

1.-Preparación    Una vez establecida la indicación , debemos explicar al paciente, de manera comprensible lo que vamos a hacer, lo que esperamos de la infiltración, las posibles complicaciones así como la existencia de tratamientos alternativos existentes. De todo ello hablaremos más adelante Siempre solicitaremos el consentimiento del paciente, que firmará el mismo, mejor en presencia de algún testigo (enfermera, administrativo, residente, familiar,etc). Inexcusablemente preguntaremos por la existencia de alergias previas, tanto a corticoides como a anestésicos locales. La clásica pregunta de si alguna vez le han extraído una muela o le han dado puntos, suele dejar al infiltrador bastante tranquilo en este aspecto, siempre que la respuesta del enfermo sea afirmativa, naturalmente. De cualquier manera, tendremos preparado un equipo y el material necesario para realizar una RCP por si ello fuera necesario

2.-Exploración Una vez explicado el proceso, reexploraremos al enfermo, tratando de situar la estructura que será infiltrada de manera que quede lo más accesible posible. Si es necesario , en este momento nos ayudaremos con toallas enrolladas colocadas debajo de la mano, o apoyos para colocar debajo de la rodilla, etc. El sujeto debe permanecer lo más cómodo posible, preferiblemente sentado o tumbado en la camilla. No olvidaremos que con relativa frecuencia se producen síncopes o cuadros vagales en situaciones como ésta. Tras esto, es obligado un lavado correcto de manos, aunque no necesariamente debe ser un lavado quirúrgico. Aunque en muchas publicaciones se insiste en la necesidad de realizar la técnica de manera totalmente aséptica, no es necesario. Sí que lo es en lo referente a la inyección, pero no es estrictamente imprescindible el uso de mascarilla, guantes estériles ni el pañeado estéril de la zona, aunque, evidentemente no sólo no está contraindicado sino que contribuye a evitar complicaciones. Entonces procederemos a marcar el lugar exacto de punción , mediante la marca de un bolígrafo sin punta , o realizando presión con nuestra propia uña. Esta marca permanece en la piel durante varios minutos 

3.-Material de infiltración Una vez preparado el material necesario para la infiltración, cargaremos la solución en una jeringa acoplando una aguja distinta de la utilizada para cargar los fármacos.

4.-Técnica de infiltración Limpiaremos la zona con un antiséptico (clorhexidina o povidona yodada) Entonces opcionalmente se puede realizar la anestesia cutánea de la piel mediante un pulverizador de diclorotetrafluoroetano, que insensibiliza la piel por acción del frío. Aplicaremos el aerosol a unos milímetros de la piel, durante 5 - 10 segundos, hasta que la piel tome color blanco. A partir de ahí tenemos 30 - 40 segs de insensibilización cutánea, con lo que el pinchazo inicial, no será doloroso.  Una  vez realizada la inyección retiraremos la aguja cuidadosamente, aunque no muy despacio, sin cambiar el trayecto de entrada. Aplique un apósito estéril sobre el lugar de inyección y proceda a “masajear” ligeramente la zona. Esta acción evita que el sitio de inyección profunda de descarga del esteroide coincida con el de inyección superficial, ayudando a evitar la aparición de atrofia cutánea, y además colabora en la distribución del esteroide. Cubra la zona con un apósito estéril empapado con povidona yodada. Fíjelo y anime al enfermo a que realice los movimientos que le eran dolorosos. Si ud. infiltró con una mezcla de esteroide y anestésico, la desaparición del dolor en este momento, nos indicará que la inyección ha sido realizada en el sitio correcto.

 

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